jueves, 28 de julio de 2022

LOS TRENES DE LA AMISTAD III: "EL TREN DE LA ORACIÓN"


"SURCOS ESPIRITUALES DE ANTONIO"

Proyecto de la Asociación Cultural "Escuela Abierta" de Puente de Ladrillo. Salamanca 2022.

Nuevos maquinistas han tomado el relevo en la conducción de un nuevo tren de la amistad sobre raíles de cariño en Santa María. Llamanse Tomás y Juan Andrés. Si sabemos que han desarrollado, con gran acierto, una gran labor de amistad  y hermandad entre los peñarandinos. Tuve la ocasión de comprobarlo en varias ocasiones. Al igual que la cantina de la estación del ferrocarril era un lugar para calmar la sed de los viajeros que utilizábamos los trenes y, a la vez, era lugar de encuentro social entre peñarandinos. Peñaranda era un obligado alto en el camino de mis viajes, desde la sierra de Ávila hasta Salamanca y viceversa, que aprovechábamos para comprar los grandes y ricos pasteles en Gil, para pasear por sus recias plazas castellanas y apacibles calles,  y para visitar la gran Iglesia  que preside toda la ciudad. En algunas ocasiones fuimos espectadores pasivos de "misas" y de "comuniones" en las que se encontraba Tomás. ¿Quién iba a decir que, años más tarde, seriamos convecinos y viajeros de los mismos trenes? Ellos y nosotros, nosotros y ellos tenemos el gran reto de practicar y promocionar los trenes de la amistad, aprovechando la entrega y el amor que nos dejaron nuestros antecesores en la comunidad. Trenes que se muevan por algo muy sencillo y económico: la ORACIÓN.

Antonio nos dejó, a lo largo de los años que estuvo físicamente en Puente, infinidad de situaciones en las que se "apartaba de las tareas físicas humanas" para adoptar una postura de recogimiento y reflexión.

En un intento de traducir su mensaje, desde mi analfabetismo teológico  y modesta opinión, y con el máximo respeto debido a un amigo, deseo exponer mi punto de vista.

 Para Santa Teresa de Jesús y de Ávila, "orar es tratar de amistad con quien sabemos que nos ama, estando muchas veces a solas tratando con Él. Se trata de vivir en relación, de crecer en amistad." Sus padres y Santa Teresa, entre otros, parece ser que fueran las personas que más influyeron en la creciente actitud como orante practicante y permanente.

Quizás su hermana Carmina y su eterno amigo Juan Antonio, fueron las personas que más ayudaron a crecer a Antonio en la oración, es decir, en la mejor amistad. En los momentos buenos y en los momentos no tan buenos.

Como Santa Teresa, Antonio aprovecha cualquier situación que se presenta en el devenir diario para orar, es decir para amar a los amigos, para comunicarse con los demás, para respetar al amigo, para pedir que vivamos mejor, para engrandecer la amistad entre los miembros de un grupo, para compartir el dolor y el sufrimiento de los hombres y mujeres, para agradecer los frutos de la huerta, para impulsar el bienestar de las personas, para conocerse a sí mismo...

Las personas que hemos tenido la suerte de acompañar a Antonio, en algún tramo del camino , hemos ido recogiendo sus semillas de  oración que nos regalaba gratuitamente con grande generosidad. Cualquier lugar servía para orar: en la Iglesia, en el hospital, en la huerta, en la calle, en la plaza...Cualquier momento del día o de la noche era válido para orar...Cualquier actividad como el baile, el cántico, la construcción, el hacer surcos, el sembrar, los campamentos, el subir hasta el Calvitero, el estar al lado del "necesitado" en momentos complicados, las rosas que ofrecía, cocinando el arroz con el delantal... Todo lo orientaba a hacer más grande la amistad con cada uno y con todos, a través del amor que ponía en sus actos. Es decir, mediante las oraciones.

Como no hacer referencia a esa otra forma de orar que practicabas, a través de la música y el canto. Mucho disfrutamos de tu dirección en el grupo de vecinas y algunos pocos vecinos que, con mucha osadía y atrevimiento, pretendíamos cantar, las composiciones musicales del gregoriano, como los monjes de Silos. Pero era la fuerza de tu voz, de tu oración, amistad y amor, las que nos animaba a superarnos y a no rendirnos: los kiries, el Credo, el Gloria... ya forman parte de nosotros mismos como noble expresión de los sentimientos más íntimos y más generosos, que facilitan la  comunicación con nuestros semejantes y que posibilitan elevar al cielo nuestras muestras  de amor.

Hemos compartido momentos complicados y  difíciles, en los que no éramos capaces de encontrar caminos para resolverlos. La oración siempre era tu medio para seguir confiando en que hallaríamos la fórmula adecuada que solucionase el problema. Y funcionaba.

Muchas han sido las aventuras en las que nos hemos embarcado. Sin un duro y con las manos en los bolsillos, pero con un gran tesoro formado por un numeroso ejercito de amigos y amigas que respondían rápidamente a tu llamada, a través de la oración. Tus médicos, que te trataron tus dolencias con un cariño y amor muy especial. Tú amigo Bernardo el alfarero que daba forma, modelando en pequeños objetos de barro, los gestos de tu amistad y amor. Tú amigo Vicente, enseñando fontanería a los jóvenes del barrio. Tú amigo Ricardo , que con su gran creatividad artística, reflejaba en el papel las ideas  que unían a los vecinos y amigos. Tus miles de amigos siempre te respondían a sencillas y sentidas  oraciones.

Gran habilidad tenías, amigo Antonio, para reunirnos en grupo, en el interior de Gredos, con un trozo de pan y un vino de tetrabrik . La celebración nos aumentaba la autoestima y nos fortalecía los lazos de amistad.  Sobre las altas cumbres, con pequeñas manchas blancas de los neveros, se elevaban las oraciones personales y confidenciales, que se convertían en gozo, en amor.

Sería injusto no reflejar las múltiples oraciones que compartiste, durante las comidas y en la mesa camilla familiar que se encontraba en la entrada de la casa, con personas procedentes de diversos países, de diferentes culturas, practicantes de religiones distintas a la católica, con  escasos recursos económicos, con problemas con la justicia, desarraigados, ex presidiarios...Junto al plato de comida siempre había unas palabras de amor y amistad. Al finalizar las jornadas las revisiones de lo que había dado de sí la jornada, las revisiones se convertían en otras oraciones.

Amigo Antonio, vamos a seguir descifrando la importancia del mensaje de tu ejemplo de vida, pastoral y comunitaria, a través de  la oración como medio de conseguir e incrementar la amistad y el amor.

                                                     Santiago  G.  Velayos  García   


miércoles, 27 de julio de 2022

Buen Camino Manuel.

 Hoy queremos dedicarle un rinconcito de nuestro blog a Manuel Sevillano Marcos, uno de nuestros vecinos "de siempre" a quien tenemos que despedir seguramente demasiado pronto y después de una enfermedad con la que ha luchado hasta el final en compañía de su familia. 

Se ha ido en silencio, como cuando se sentaba las horas muertas en el patio de la guardería acompañando a su hermana Juani. Le encantaba pasar el tiempo jugando con los peques, vigilando que no les pasara nada, en silencio. Cuantas horas de su vida dedicó a dormir a su recién llegado y poco dormilón sobrino, por la carretera de Cabrerizos o a la sombra de los chopos que bordeaban el antiguo picadero de caballos donde toda su familia vivía. .. (justo donde ahora hay un pequeño parque a la espera de la construcción de un moderna promoción de chalets).

Siempre disponible para dedicarle un gesto y una palabra amable a los más pequeños del barrio, para llevar a sus padres al médico o a realizar la compra como las mejores empresas de compra por internet,; siempre dispuesto para arreglar una persiana caída, escuchar nuestras ajetreadas vidas o aparecer el primero cuando algunos sufrimos alguna pérdida en la familia..., pero siempre desde la última fila, en silencio. 

Estamos tranquilos porque sabemos que por fin has podido descansar, has llegado al final de tu Camino; pero no dudes que una parte de tu sabiduría de la sencillez y humildad se ha quedado en todos los que tuvimos la suerte de compartir algún tramo contigo.

Buen Camino Manuel.


SENCILLEZ:

Para vivir como quiero, 

me basta mi sencillez,

un jardincillo una banca

y el perro junto a mis pies

o, en musical comunión

mi guitarra y un rincón;

ni palacio, ni oropeles,

ni tesoro que cuidar,

ser solo una cosa humana

que quiere vivir en paz, 

y los grandes de la tierra

les regalo lo demás.

                          José Díaz Bolio, 1985.

viernes, 15 de julio de 2022

AYUDA URGENTE

COMUNICADO ASOCIACIÓN JUVENIL EL AEROPLANO

Este mediodía se ha hecho entrega de las últimas donaciones y 150 packs de comida (bocadillo,fruta,dulce) en la base de El Maillo.

Nos dan las gracias y piden que ya no se lleve más comida. Ahora mismo tienen reservas de sobra.

Nosotros hemos parado ya las donaciones y quedan fondos para lo que pueda surgir o para ayudar a regenerar la sierra.


Muchas gracias a todos por colaborar.



¡BUEN TRABAJO EQUIPO!








martes, 12 de julio de 2022

LOS TRENES DE LA AMISTAD II


Un nuevo tren pasa por el barrio de Puente de Ladrillo sobre raíles de amor. En él se ha subido un nuevo viajero y que provoca un murmullo de curiosidad entre el resto de compañeros de viaje. El desconocido personaje, es un hombre seco de carnes, estatura media tirando a baja, enjuto de carnes, complexión recia, manos fuertes como si el agua, el viento y el sol hubiesen esculpido para dar ayuda, nariz generosa, orejas grandes y despegadas, aparente y engañosa debilidad física, buen color de piel ennegrecida como la tenían los campesinos castellanos en la festividad de la Virgen una vez recolectada la cosecha. Descuidado en la vestimenta y con gafas de gran tamaño que hacían pensar que se habían adquirido en una tienda de "todo a cien". Se intuía que detrás de sus gafas se camuflaba un temperamento fuerte. Algunas viajeras, que para eso y para todo lo demás las mujeres son más inteligentes y atrevidas, se acercaron para presentarse y ofrecerle su amistad. ¿Y usted a dónde va? ¿A qué se dedica usted? ¿Quiere usted una perrunilla? ¿Está usted muy delgado? Con mucha timidez, el desconocido viajero se convirtió en un participante más de la entretenida conversación, mientras el tren traqueteaba por las juntas de los raíles.

El tren de la amistad había comenzado a bufar con gran contento de los viajeros. Antonio era el nombre del nuevo viajero. Habíase iniciado un viaje de un tren de amistad que terminaría en el año 2015. Poco a poco, Antonio fue confiando a las curiosas viajeras algunos detalles de su vida.  "Me gusta el arroz y, sobre todo cocinarlo". Una de las mujeres, pensó para sí, no sin cierta maldad: ¡Claro es lo más socorrido en una casa, se hace rápido y además admite todos los restos de alimentos y si no los hay, también se cocina el arroz! “Me gusta mucho el café, a todas horas tomo un café del puchero". "El plato preferido es la tortilla francesa, eso sí, de un solo huevo". También disfruto tomando e invitando a a una caña de cerveza". En un breve tiempo, el amigo Antonio, había dado buena cuenta de medio paquete de Celtas, de esos que tenían impreso en la cajetilla un aparente vikingo verdoso.

Otra de las mujeres, no contenta totalmente con las respuestas de Antonio, volvió a la carga y directamente le preguntó, ¿y usted en que trabaja? Antonio, sorprendido, y temeroso de la respuesta que pudiera dar, sólo dijo: " Estoy aquí, porque me lo ha dicho don Heliodoro". En ese momento dos mujeres cuchichearon, bajando la cabeza y tapándose la boca con las manos: "otra vez Heliodoro haciendo de las suyas, enviando a un pobre hombre para que le resuelva sus problemas". Antonio, sin darse por ofendido, continuó dando detalles de su trabajo: "Soy empleado de un empresario extranjero y judío, al que llaman Jesús. Conjuntamente haremos lo que podamos".

 Antonio tomó muy pronto la iniciativa en el parlao, para sorpresa de la mayoría de los viajeros. Sus palabras eran de amistad, de acercamiento, de cariño hacia sus compañeros de viaje. Daba la impresión de que su Empresario estaba haciendo de las suyas orientándole en su trabajo. Jacinto, uno de los viajeros, le ofreció una bota llena de un liquido muy rojo, parecía vino, pero viniendo de Jacinto podía ser cualquier otro brebaje. Antonio, intentando agradar, hizo el ademán de empinar la bota. Las `perrunillas y el vinillo animó la conversación en el grupo de viajeros, cada vez mayor en cuanto a participantes.

Fue de gran contento el capitulo que dedicó a otros trenes de su vida en los que, siendo niño, viajando con su respetado padre pasaba, haciendo una breve parada, por las vías de la estación del Puente de Ladrillo. De sus palabras rezumaba una gran pasión y orgullo por su tierra de Aldealengua. Presumía, con gran acierto y justicia, de su vocación familiar y de él mismo de ser unos hortelanos que amaban el trabajo, disfrutando de los frutos que la tierra les regalaba.

En el año 2014, recorrió por todos los vagones del tren de la amistad el rumor de que iban a ¡echar a Antonio y Paco de Puente Ladrillo! Algunos viajeros fuimos al vagón cafetería y, después de un rato de intercambio de opiniones, llegamos a la conclusión de que era un bulo creado por algún sector conservador y carca de la sociedad salmantina.

No fue así. En una de las paradas del tren, subió un personaje siniestro, de pocas palabras, poco habituado a viajar junto a otros viajeros, con mirada provocadora, irrespetuoso, con vestimenta típica de las personas que viven en lujosos despachos, de los pastores que atienden a sus ovejas a través de circulares, papeles, móviles y más móviles, y con un fuerte olor a perfume de naftalina. Se dirigió, como un rayo exterminador y con el dedo índice extendido, a Antonio: "has de bajarte de este tren aquí y ahora mismo". Antonio, obediente todo, se bajó del tren de la amistad.

El resto de viajeros incrédulos, quedaron sumidos en el silencio, incapaces de reaccionar ante la forma y los hechos que había protagonizado el siniestro personaje.

Antonio y Paco, bajaron del tren sin justificación pública en el año 2015. A Antonio le brillaban los ojos, que algunos interpretamos como una evidente señal de cansancio, de agotamiento, de dolor y de pena. Fuimos pocos a celebrar su abandono impuesto. Durante la ceremonia del abandono, vestido con casulla de un verde esperanzador, tú Antonio, abriste los brazos. En ese gesto nos sentimos abrazados todos los viajeros de ese tren que habíamos compartido y, a la vez, pudimos comprobar que tu Jefe, el empresario judío, seguía a tu lado.

Ahora ya teníamos claro ¿en qué trabajabas? Antonio trabajaba en hacer cosas buenas. Antonio, como don Quijote, se dedicó a deshacer agravios.

Nos has dejado tres "mandatos" ORAR, COMPARTIR y SOLUCIONAR.

En un humilde bar del barrio de Puente de Ladrillo, tomando una caña, nos entregaste el testigo de tu esfuerzo y amor por y para los demás. En los próximos días iremos reflexionando sobre los detalles de estos "mandatos" convertidos en tareas y que se encuentran en el equipaje de los viajeros que suban a los trenes de la amistad, que se deslizan sobre raíles de amor.

Santiago  G.  Velayos  García         

viernes, 8 de julio de 2022

LOS TRENES DE LA AMISTAD

Han pasado ya algunos días desde que me comunicaron que te habías apeado del tren. Harta pena cáusome. En el desorden del disco duro de mi memoria se hallan destartalados algunos de mis recuerdos, entre los cuales se encuentran, en lugar siempre visibles, inmensidad de billetes sin precio, todos de primera clase, que recuerdan los muchos trenes en los que viajamos juntos. Trenes de esfuerzo, de sacrificios, de lucha, de valentía, de empeño, de fracasos, de generar ilusiones.

Todo comenzó una tarde de un domingo de los primeros años de la década de los ochenta. El barrio de Puente de Ladrillo se hallaba sumido en una serie de batallas sociales, culturales y económicas:

  • Fuerte emigración de familias.
  • Un plan urbanístico  lleno de ávidos especuladores que pretendían eliminarnos.
  • Una Iglesia oficial al margen de la lucha de los vecinos y vecinas (por primera vez la Iglesia del barrio estuvo cerrada. 
  • Un movimiento asociativo fuerte y comprometido socialmente.
  • Unas personas anónimas de la ciudad que se comprometieron a luchar codo a codo con vecinos y vecinas para conseguir unos servicios públicos.
  • Incremento del paro.
  • El problema de la vivienda...

Por aquellos tiempos se encontraba, ejerciendo como maestro nacional en el Grupo Escolar de Niños del barrio, Pepe Bueno, que también era sacerdote del Aspirantado Maestro Ávila y "jefe" de la Hoac. Muy identificado con la clase trabajadora. Tanto como maestro, como sacerdote, se encarnó en el vecindario para luchar conjuntamente por los derechos de los trabajadores y de los ciudadanos. El citado día de la semana se presentaron en mi casa Pepe Bueno, Domingo (Sacerdote) y Antonio. Con anterioridad al encuentro Pepe Bueno me había informado, sin ayuda de Pegasus, de que Antonio era buena persona y podía ser muy valiosa su presencia como sacerdote en el barrio. En la reunión hubo sinceridad en las palabras, y las propuestas se expusieron sin condiciones. Se plantearon seis supuestos:

  1. Que la Iglesia realizase su labor pastoral sin contar con el vecindario (tal y como había sucedido en los últimos años de la década de los 70. 
  2. Que trabajásemos conjuntamente Iglesia, Asociación de Vecinos y vecindario, utilizando el Centro Social del Barrio como lugar de encuentro. 
  3. Que la Asociación de Vecinos no contase con la Iglesia. 
  4. Rescatar  el Centro Social del Barrio. 
  5. Respetar la dinámica participativa vecinal que habían aportado, con la oposición de la Iglesia salmantina, los Salesianos Cosme Robledo y Jesús Arambarri, y el propio Pepe Bueno. 
  6. Reconocer la labor pastoral de José Manuel Romo en el barrio, como sacerdote compañero de Eduardo Arnau, auténtico promotor de la construcción de la Iglesia  del barrio.

Hemos compartido muchos amaneceres y muchos atardeceres , disfrutando del esfuerzo , de los fracasos, de la lucha, de los proyectos. Nunca había lugar para celebrar la victoria o la derrota, que de todo había. Tras una breve revisión, siempre había una nueva propuesta, un nuevo reto, un nuevo objetivo. Un nuevo tren de la amistad se ponía en marcha, todo él envuelto en vapor y  humo convertidos en  alegría.


Las vidrieras, la guardería, el Centro Social, los campamentos, los talleres veraniegos, el pórtico de la Iglesia, el coro, el folclore, las revistas y otros, fueron trenes de amistad, en los que siempre había personal especializado que se ofrecía, altruistamente, para conducir el tren que iniciaba la marcha: Los H-70, los Mayalde, Ricardo, Vicente, el señor Cenzual, Rufo, Chani, Juani, Poli, Conchi, Rosa, Cipri, Emilio, Carlos Adame, Emilio, Fernando, Pedro (Ciudad Jardín).. y muchísimos más, nos ayudaron a conseguir  que la mayoría de los trenes llegaran a buen término. Todos ellos, desde el anonimato, merecen disfrutar y compartir el premio de la solidaridad de este barrio. Sin su participación muchos de los trenes de la amistad hubieran descarrilado.

Nuevamente quiero expresarte mi opinión  sobre tu cese como Amigo del barrio de Puente Ladrillo. Sigo pensando que la Jerarquía Eclesiástica se comportó irrespetuosamente con el vecindario del barrio . Tu cese como Párroco de Santa María de la Asunción fue una auténtica cabildada. Y para mayor muestra de abuso injustificado de los responsables eclesiásticos, te mandaron a Arabayona..¿Como premio o como castigo?. Al igual que Pedro y los cánticos del gallo negaron al Jefe, también algunos optamos por una cómoda postura, renegando de la defensa que, en justicia, eras merecedor.

Ya sabes que la Iglesia y alrededores se llenó de personas que querían estar a tu lado. José Andrés y Tomás junto con Paco y un ejército de voluntarios organizaron con precisión el desarrollo de la ceremonia. Ejemplar fue la presencia y participación del señor Carbayo, Alcalde de Salamanca, que prefirió estar de pie entre los vecinos renunciando a un lugar privilegiado. Pilar de los Mayalde, Vicente,  y todos los vecinos y vecinas del barrio aguantaron, en silencio, las incomodidades derivadas de que el templo quedó pequeño para acoger a tantas personas. El nuevo señor Obispo de Salamanca leyó un montón de folios, que en algún momento pensé que los había sacado de la Wikipedia. El que sea abulense no garantiza ser un discípulo de la Santa y San Juan de la Cruz. Con lo fácil que es hablar con el corazón y desde el corazón.

Ha pocos meses, me acerqué hasta Aldealengua. Iba, como tantas veces, dispuesto a "echar un parlao" y disfrutar de tu permanente sonrisa que nos regalabas en todas las conversaciones.

Te hallé orando, frente a tu hermosa creación, sólo, sin fórmulas, sin vestimentas, como se habla con un amigo. Tras muchas reflexiones que habíamos compartido, supe que junto a Dios estabas haciendo el camino. Te dejé a solas con tu Amigo, en la intimidad del silencio y ,como testigos, los frutos de tu esfuerzo y de tu amor.



Fray Luis de León nos presta su amistad a través de un fragmento de una de sus creaciones poéticas más salmantina.

Vivir quiero conmigo,
gozar quiero del bien que debo al cielo,
a solas, sin testigo, 
libre de amor, de celo,
de odio, de esperanzas, de recelo.
Del monte en la ladera,
por mi mano plantado tengo un huerto,
que con la primavera
de bella flor cubierto
ya muestra en esperanza el fruto cierto.


Amigo Antonio, la amistad no se ha roto, siguen fuertes sus raíces. Tú que has llorado con nosotros. Tú que rezaste por mi salud en la capilla del hospital. Tú que estuviste siempre disponible para echar una mano en las dificultades. Tú que nos contagiabas la risa como motor de todas las actividades. Tú que cantabas y tocabas la bandurria y la filarmónica como los ángeles. Tú que conducías a tu manera... No te olvides delos amigos, si es necesario te regalamos un móvil de los modernos, de los que utilizamos las personas que tenemos el oído un poco resistente.

Santiago  G.  Velayos  García



jueves, 7 de julio de 2022

RECUERDOS DE UNA VIDA


Cada uno tiene su historia de vida, yo quiero compartir con vosotros la mía.

Nací en 1966 en una familia trabajadora y que tuvo que salir de su pueblo para buscarse la vida, trabajando lejos de sus raíces.

Cuando tenía nueve años mi familia volvió a su pueblo, pero yo me sentía extraño, no estaba en el ambiente donde me había criado.

Además, en aquella época los padres no tenían tiempo para pasar horas con los hijos (me rio de la conciliación familiar jajaja), había que trabajar para sobrevivir.

Un verano aparecieron un grupo de seminaristas por allí, jugaban con los chavales (yo era uno de ellos) y llevaban un aire nuevo que a mí me atrapó.

¿Por qué no metemos al niño en el seminario y le proporcionamos una formación? Les propusieron los responsables a mis padres.

En septiembre de 1978 subía unas escaleras que para mí eran inmensas, en un edificio inmenso de piedra de Villamayor, y cuando llegaba arriba había un señor muy moreno, muy feo y chiquitito, sentado en el suelo, y que nos dijo: Buenos días, Soy Antonio, el educador de su hijo. Yo estaba asustado…me sacan de casa, me traen a un sitio extraño, y un señor feísimo me dice que es quien va a estar conmigo, menuda papeleta.

Sin comerlo ni beberlo, comienzo a convivir con un montón de gente que viene de distintos pueblos en el seminario, de distintos barrios en el Rodríguez Fabrés y en el Torres Villarroel, chicos, chicas, chiques, transeúntes, alcohólicos, drogadictos, monjas, curas, pero que seminario es éste.

Para colmo además de las clases, la limpieza diaria, los turnos de servicio de comedor, las oraciones de la mañana y noche, las misas de la tarde (solo iba lo miércoles que era de comunidad jajaja), nos ponen otras cosas: Escuela de la Vida y estudio del Evangelio. No entiendo nada. (LO ENTIENDO AHORA, CINCUENTA AÑOS DESPUÉS)

En este ambiente transcurre mi niñez y adolescencia (con todo lo que eso conlleva) y van pasando los años, y aquel señor moreno, feo y chiquitito estuvo conmigo para lo bueno y para lo malo.

Como complemento a nuestra formación salíamos a los distintos barrios de Salamanca para participar en catequesis, grupos de niños y jóvenes... y yo seguí al señor moreno y chiquito a un barrio que estaba lejos, de casitas bajas y de gente humilde y trabajadora que salieron de sus pueblos en busca de una vida mejor y que construyeron un sitio donde nada sobraba, pero todos aportaban su grano de arena para formar un barrio con mucha vida.


Allí me sentí acogido y querido, y marcó el resto de mi vida de una forma muy importante.

Junto a Antonio conocí a la gente del barrio, sus familias, sus mayores, sus jóvenes, sus niños, y a otra mucha gente que como yo fue pasando por una casa abierta a todos, donde se vivía por y para los demás, sin importar la hora o el día de la semana. Donde se cuidaba el proceso vital de cada uno de los que estábamos allí y donde todos recibían y aportaban algo, siempre con la idea de construir, pero alguien siempre iba por delante, marcando el camino no con leyes sino con su vida: Antonio Romo

Junto a Antonio conocí el amor incondicional hacia los demás, y también el amor de pareja y la construcción de un proyecto de vida en común con la creación de una familia, asentada en los valores vividos durante tantos años.

En todos los momentos importantes de mi vida Antonio ha estado junto a mí, de forma presencial en muchos, y de forma espiritual en muchos otros, y lo bueno es que sigue estando.


Estoy convencido que, si Antonio no hubiera estado sentado en aquella escalera del seminario, mi vida hubiera discurrido de otra forma, ni mejor ni peor, nunca lo sabré. Pero lo que sí sé es que desde aquel día y hasta hoy, ha sido la referencia de un padre bueno, que siempre está ahí sin decir nada, pero diciéndolo todo con su ejemplo de vida, sus risas, sus cabreos, sus gestos.

No quiero darte las gracias, porque sé que no las necesitas. Se que en todo momento actuaste como lo que eres. Un Hombre Bueno.


Hasta mañana Antonio. Que descanses.

                                                                     Ramón

martes, 5 de julio de 2022

Carta abierta.

 Querido Antonio:

 Tu impronta es tan magnífica, que no hay palabras para describir toda tu obra y toda tu entrega. Siempre tuviste el gesto preciso, la palabra acertada... pero sobre todo la generosidad suficiente para apostar por cada persona... sin importarte el color, la raza, el sexo, el origen... todos son "hijos de Dios" decías... Aprendí tanto a tu lado... nos brindaste posibilidad cuando las puertas se cerraban, apostaste cuando ya nadie lo hizo... y entonces... fue posible!!!

Celebro mi cumpleaños rodeado de los que me quieren... y tú estás... El clavel blanco que se desprendió de unas de tantas coronas de tu despedida se ha venido conmigo... y aquí está celebrando... y alguien dijo:... realmente ese amigo tuyo es un Santo... ese clavel blanco está intacto a pesar del tiempo y el calor...

5 de julio, 2022
1 de julio, 2022


Ese eres tú... el incansable, el que siempre cree, el que siempre apuesta por la persona, el que tanto nos has regalado... Sigue cuidando de nosotros... te prometo que seguiré apostando por lo que siempre nos enseñaste: la vida y persona. Hasta siempre!!!

30 de marzo de 1991, compañeros de "la casa".

Jose Luis


Bueno yo voy a repasar una parte en la que nadie a nombrado..."la guarde". La guarde de Puente, la guarde de Donal como le decían los niños, una etapa donde "don Donal" nos dio la oportunidad de conocerlo y conocernos a nosotros mismos a través de Él.

En la guarde no había razas ni colores, éramos todos iguales. Él, nos enseñó a ver la pobreza y poder ayudar, a quitar el hambre, a visitar a gente necesitada. La guarde no era solo la guarde, era el lugar donde una personita te recibía con los brazos abiertos y te llenaba de calor de Paz...Él cada día encendía en el invierno la calefacción y por la ventana nos daba su bendición, su carcajada y su serenidad, no teníamos nada, pero no importaba porque estaba el Don Donal. 

Me siento afortunada de haber trabajado a su lado, de haber compartido sonrisas y lágrimas, de ver como se quitaba los zapatos para dárselos a quien los necesitaba, de saber que las flores que cogía yo del jardín, me las quitaba para poner en el Altar, de recogimientos  con las manos juntas y la cabeza para abajo, de su fuerza interior, de su amor por lo justo, de su amor por su madre y de esa inquietud de ver al Señor.

Me prometí no llorar porque, cómo voy a llorar por alguien que va a su destino a través de la Fé, a llenar el Cielo de estrellas, a conocer a ese Jesús que tanto amó...? Siento tu ausencia, no te veía pero sabía que estabas ahí, ahora solo con mirar al Cielo sabré que sigues dándome la bendición desde la ventana de un cuarto de calderas...

¡Hasta siempre Padrito!

Juani

Las chicas de " la guarde".

 

Entrevista de Eugenio Rodríguez a Antonio Romo:



Pedro Casaldáliga









Carta abierta para todos aquellos que queráis compartir un trocito de vida en este espacio.

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sábado, 2 de julio de 2022

Hasta pronto buen amigo.

 

Hola Antonio:

Ha llegado el momento de descansar. 

¿Recuerdas? al terminar un duro día de trabajo en el campo con los chicos, recogidos los bártulos de algún campamento estival en tu querido albergue Virgen de la Peña en Candelario, cuando la Virgen había vuelto a su altar después de una semana de fiestas y de la procesión con las mayordomas y su multitudinaria jota... ¿Recuerdas?... Nos sentábamos a la sombra de aquel hermosísimo sauce llorón, con el olor del romero y de las rosas que Emilio plantó por el jardín, y que tú cuidabas al alba y regabas al anochecer. Nos sentábamos en los dos bancos o en el suelo a charlar de todo un poco. Nos gustaba tanto eso de la "revisión", revisión del día, revisión del curso, revisión de Vida... Esta última era la peor porque entrabas como Jesús en el templo y arramplabas con todo... 

Bueno pues cojo la vieja y ruidosa máquina de escribir omnipresente en tu mesa camilla, y te cuento, a sabiendas que me olvidaré tanto...

Desde que decidiste bajarte del tren, multitud de reacciones se sucedieron, los medios de comunicación difundieron la noticia, así que voló por Salamanca y fuera de ella.

El jueves pasó tantísima gente a verte y a ver a tu familia que tuvieron que dedicarte el espacio más grande del tanatorio, la Sala 12, como la gente importante. No hace falta que te explique demasiado porque tú lo conoces bien, nos has acompañado tantas veces a muchos de nosotros... Tus hermanas nos contaban con serenidad como te habías ido tranquilo, en casa, con ellas, disfrutando de algo que alguien te había cocinado con todo el cariño del mundo y llevado con la intención de hacerte comer "algo", igual que se fue tu madre. Provocaste reencuentros, momentos compartidos, algún tímido abrazo, de esos que tenemos prohibidos, alguna lágrima también, pero sobre todo alegría porque todo el mundo coincidía en que por fin estabas junto a tus padres, y muy cerquita de tu Padre y seguro que en el hogar de tu Madre María. 

El viernes fue una locura. Preparativos y disponibilidad para que por la tarde la Iglesia de Puente Ladrillo estuviera preparada para recibirte a ti, y a toda tu Familia. Conchi, José Luis, Juan Andrés, Tomás, Miguel, Pili, Chus, Chuchi con el equipo del ropero, Tere, Isi, Paquita, Isa... y mucha gente más que dejó todo para simplemente estar ahí, ¡ya sabes como son!; capitaneados por tu incansable escudero Paco, que entre nervios y una mezcla de sentimientos encontrados repartió tareas y se puso manos a la obra. Hasta los educadores de tu amado Junior y de la JOC entraron por la puerta saludando con un  "¿ qué hay que hacer?", ¡siguen siendo "chavales" de acción!.

No te voy a contar como estaba la Iglesia, la calle, el jardín... A pesar de no oírse fuera nada de lo que dentro ocurría, la gente aguantó de pie, sentada en el suelo, apoyada en las paredes. Todos querían rezar contigo, celebrar y compartir ese abrazo fraterno del que tanto nos hablaste. 

Solo te diré que acudió "el obispo con todo acompañamiento", como en el responso de San Antonio que cantabas con la abuela Sonsoles. Más de 40 sillas fueron necesarias en el altar, ¿te imaginas? La Virgen de la Asunción no cabía del asombro con su rosa blanca en la mano, que Miguel colocó recordando lo que a ti te encantaba que luciera así de bonita( nos tienes que perdonar pero no encontramos un gladiolo). El Cristo de los Ferroviarios a la derecha, sobre su madero escuchó emocionado la poesía que tu sobrina Mariángeles recitó con voz firme pero temblorosa en los dos últimos versos. 

También vinieron de otros barrios  para cantarte "El Vaso Nuevo" y el "Ave María", junto con un coro improvisado que Pili dirigió hasta la canción final a la Virgen de la Asunción. Tal vez faltó un Kyrie de esos que tanto te gustaban, tomamos nota. 

José Luis fue el encargado de dar la bienvenida, Rufo de dar las gracias y Carmina de "ponernos las pilas", ja ja ja ¡ay su padre! entre palabras de agradecimiento nos mandó con viento fresco a trabajar siguiendo tu ejemplo, se nota que lleva en la sangre lo de ser maestra. (Ya estoy oyendo tu carcajada en estos momentos).

No te puedes hacer una idea del número de personas que no han podido venir pero que han querido compartir unas palabras, una foto, unas flores, una llamada de teléfono. 

De algunos ya sabes, como Chani y Fernando desde el hospital, conociéndote seguro que ya te has pasado por allí... Eugenio desde las Islas, Sandra desde el hospital, Ana desde su viaje,... 

Si te parece vamos a hacer lo que hacíamos "años ha", voy a dejar abierta esta carta y la vamos corrigiendo sobre la marcha con algunas cosillas y reflexiones que nos van llegando.

De momento te adjunto un artículo que escribiste con Santiago acerca del Cristo de los Ferroviarios, y de la poesía que tu sobrina leyó, y por la que tanto nos han preguntado.

También te dejo un fragmento de la acción de gracias que interpretó Carlos, la entrevista-charla que te hizo Eugenio y alguna foto que nos han ido enviando. 

Y ya sabes "al caer de la tarde..."

¡Qué Dios te bendiga Don Antonio! y hasta pronto Buen Amigo. 


P.D.: recuerda que hoy es el cumpleaños de Jose Luis, te echa mucho de menos..., así que pásate un momento. 



Muy cierto todo, pero es verdad eso de la REVISIÓN. ADEMÁS ahí tenía ARTE para tensar-tensar... y destensar-destensar. Sí, Arte.

Eugenio  Alberto  Rodríguez  Martín.



Y nos enseñó que Dios está en todos los sitios... y en cada persona.

Anónimo

PUENTE DE LADRILLO

UN BARRIO QUE NACIÓ POR VOCACIÓN Y TRABAJO DE UNOS OBREROS DE RENFE

Junto a los talleres de Renfe y muy cerca de la estación de Ferrocarril de Salamanca existe un pequeño barrio (actualmente como todo se ha engrandecido) que lleva el nombre de un puente que hay sobre la vía del ferrocarril Salamanca-Madrid. Es nuestro barrio del Puente de Ladrillo.

Ahí, en ese espacio que huele a carbón y humo de trenes, nació por vocación y trabajo de unos obreros de Renfe, nuestro barrio. Su vida, su religiosidad y sus fiestas son historia unida al ferrocarril. Tenemos a gala el sabernos y sentirnos ferroviarios, nuestros mayores nos han contagiado estos sentimientos.

En la Iglesia, construida por los vecinos, un Crucifijo. Él es nuestro Cristo, el Cristo de los ferroviarios como cariñosamente le invocamos. También Él se ha hecho nuestro, también Él lleva nuestra identidad, también Él es ferroviario.

 La pequeña poesía de una de las maestras voluntarias vinculadas a la historia del barrio es una muestra de la comunión entre vida y trabajo, ferrocarril y plegaria. Es un sentir, una oración, un canto al Dios que entre las vías del tren se confunde y se identifica en el anonimato con cada uno de los ferroviarios.

Todos los años, al caer la tarde del Viernes Santo, Él camina con nosotros, en una procesión, sencilla por las calles del barrio donde nuestras pisada con las suyas han hecho y hacen un barrio solidario.

Antonio Romo Pedraz

Párroco de Santa María de la Asunción

Escrito realizado por don Antonio y Santiago para un boletín sobre el ferrocarril en Salamanca.





Acción de gracias. 
Carlos Rufino de Haro.
Parroquia Santa María de la Asunción. 1 de julio, 2022




Hemeroteca







https://www.tribunasalamanca.com/noticias/296665/todo-el-barrio-de-puente-ladrillo-da-el-ultimo-adios-a-su-parroco-antonio-romo